La lluvia para mí es mucho más de lo que te puedas imaginar. Son gotitas de alegría, está ahí para recordarnos que Dios existe y que todavía queda belleza y felicidad en este mundo. Desde pequeña amo la lluvia y nunca me ha importado si me mojo con ella al contrario, cada que llueve lo único que quiero hacer es mojarme. La lluvia me hace sentir viva, que de verdad tengo un propósito aquí, el que llueva me hace feliz, muy inmensamente feliz. Estoy muy segura que no soy la única que piensa esto acerca de la lluvia, algunas personas hasta se molestan cuando llueve, lo ven como un simbolo triste, de depresión. Bueno, para mi es todo lo contrario a eso. Para mi la lluvia es un pedacito de magia, es agua de felicidad. Cuando llueve deberías aprovechar y mojarte en esa agua de felicidad porque nunca sabes cuando tendrás que dejar de sentir esas pequeñas cosas de la vida. Aprecia las pequeñas cosas de la vida, como la lluvia. ¿Y que importa si te mojas? créeme, pasarás un muy buen rato de diversión. No temas de un simple resfriado, teme de no poder sentir la lluvia nunca más. Al final de este corto pensamiento quisiera dejar un poema de uno de mis poetas favoritos: Shakespeare.
Dices que amas la lluvia, pero abres tu paraguas cuando llueve Dices que amas el sol, pero buscas una esquina con sombra cuando el sol brilla Dices que amas el viento, pero cierras tu ventana cuando la brisa sopla. Por eso temo cuando me dices que también me amas. - WILLIAM SHAKESPEARE.
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